Tendencias en comunicaciones y marketing del 2026
Una de las tradiciones no oficiales del cambio de año es la presencia de pitonisas y adivinos que mediante rituales diversos prometen revelar acontecimientos futuros. No obstante, más allá de la entretención, sabemos que sus predicciones suelen no ser tales.
Felizmente, lejos del terreno de la especulación y lo sobrenatural, en el ámbito de las comunicaciones y el marketing, el análisis de tendencias, cambios tecnológicos y comportamientos, es decir de la evidencia, sí permite delinear posibles rutas evolutivas para estas disciplinas.
Así, en el contexto ampliamente analizado de la inteligencia artificial, las nuevas tecnologías de información y los cambios culturales asociados, no es difícil deducir e incluso anticipar algunas de las potenciales tendencias para el año que viene. Por ejemplo, frente a la omnipresencia de los algoritmos, la automatización de las comunicaciones y la generación asistida de contenidos es fácil entender por qué el “retorno” de la autenticidad en la comunicación de marcas y organizaciones sería un siguiente gran foco de atención. En una línea similar, ante la saturación y estandarización de información, la calidad e intensidad de experiencias que involucren al consumidor serían vetas por desarrollar.
El rebote del factor humano
Tras la larga oleada de automatización y saturación informativa, en 2026 la empatía aparece como el nuevo gran marco para una serie de cambios. Así, este año se caracteriza por una suerte de efecto rebote del factor humano. Es decir, la revaloración de la conexión personal, a partir de experiencias reales y un sentido de autenticidad.
En ese contexto, y si bien pueden cambiarse o reagruparse de diversas formas, a continuación, se delinean seis temas o tendencias que marcarán las comunicaciones y el marketing en 2026.
1. Inteligencia artificial colaborativa.
Si en 2025 el “boom” estuvo en emplear la inteligencia artificial para generar o editar contenidos diversos, el siguiente paso – ya en marcha- es la IA colaborativa. En 2026 las personas continuarán concentrándose en la estrategia y la creatividad, mientras la IA se convierte en una suerte de copiloto. Para ello, integrará elementos de investigación, análisis y gestión de mensajes y campañas, participando en decisiones e incrementando la eficiencia. Se estima que más del 70% de profesionales del marketing ya interactúa con la IA generativa. El próximo año esto se intensificará, con lo que se irá modulando la efectividad en beneficio de marcas y organizaciones. Por el lado del usuario, se anticipa también un mayor espacio y oportunidades para que consumidores interactúen y modifiquen o programen directamente sus propios algoritmos en plataformas y redes sociales. Así, se generará un enfoque colaborativo de consumo de contenidos.
2. Autenticidad y valores.
La automatización ayuda, pero su uso excesivo deshumaniza marcas y organizaciones, y el usuario lo nota. La tecnología y las tendencias comunicacionales o en marketing digital, por ejemplo, pueden llegar a homogenizar narrativas al punto de generar “clones” poco diferenciables. Del mismo modo, la estandarización de discursos – en ocasiones – sin fondo real, resta valor.
Este es el caso de la sostenibilidad, consolidada como un valor óptimo pero muchas veces explotado comunicacionalmente sin mayor sustento por ciertas marcas. En consecuencia, la facilidad de “treparse” a tendencias, discursos y generar contenidos poco diferenciables hace que el usuario esté más ávido que nunca por marcas y organizaciones auténticas y con valores “reales”. Es decir, que en 2026 las marcas deberán ser y hacer más que decir. Por ello, se espera, además, que las promesas vagas y el greenwashing pierdan terreno. Esto incluye compartir más sobre procesos, prácticas y no solo resultados. Se busca la transparencia y no necesariamente la perfección.
3. Videos largos y contenidos profundos.
Ante la saturación de información, la sobreproducción de contenidos, y la reducida capacidad de atención, el video corto se convirtió en el formato rey. Sin embargo, las mismas razones que lo convirtieron en el contenido favorecido por la mayoría llevará a su remplazo. En línea con los puntos previos, el video largo y, en general, los contenidos más detallados están ganando terreno. En 2026 las audiencias buscarán dejar atrás los contenidos superficiales – que dominaron este año gracias a la IA -, y construir conexiones genuinas que generen valor. Esto será asumido por las marcas que promoverán contenidos más profundos y experiencias más enriquecedoras. Así se equilibrará la búsqueda entre el entretenimiento y el contenido profundo.
4. Experiencias enriquecedoras.
La búsqueda de experiencias positivas es un eje transversal a los puntos previos. Desde el empleo de IA para personalizar al máximo los contenidos hasta la generación de experiencias interactivas, el 2026 se caracterizará por la construcción de bienestar. Ante el stress que genera la vida moderna, particularmente en generaciones jóvenes, la búsqueda de experiencias positivas sería un mecanismo de desfogue clave. En ese marco, la empatía y recursos como la nostalgia serán claves en la comunicación de marca y el marketing de contenidos en el nuevo año.
5. Comunicación personalizada y a medida.
En el contexto mayor de la personalización, el 2026 será caracterizado por la customización del mensaje y discurso según cada audiencia o comunidad de usuarios. El alcance de los grandes medios ya no es la fortaleza que era antes. Cada grupo de usuarios responde a distintas motivaciones, intereses y códigos, constituyendo un nicho para las comunicaciones y el marketing. Por ello, diversificar las comunicaciones a través de grupos en redes sociales, aplicaciones de mensajería, podcasts, etc. será clave para llegar a las audiencias de manera convincente y efectiva.
6. Medición de indicadores e impactos.
Con la creciente predominancia de la comunicación digital y los límites al empleo de datos personales, se dará paso a modelos de evaluación estadística con nuevas métricas. Así, se obviará la información individual y se generarán nuevos sistemas de medición de visibilidad, inversión y efectividad. El valor de la marca, entonces, será asociado a su capacidad de generar contenidos claros, pertinentes, basados en evidencia y optimizados para ser aprovechados por la IA. En ese contexto, aparecer en Google no será suficiente, sino, por ejemplo, si es que y cómo se aparece en Chat GPT.
Estas son apenas seis de las tendencias esperables en comunicaciones y marketing para el 2026. Conoce más sobre lo que se viene y cómo potenciar tus comunicaciones, de la mano de CETA aquí
